martes, 10 de abril de 2012

Julio Anguita Vs Javier Sardá

Cantaba Joaquín Sabina en su disco "19 días y 500 noches":  

"¿Y qué vas a hacer?
¿Votar al Califa?
Desengáñate,
será muy honrao,
no digo que no,
y trabajador,
y pico de oro,
pero desfasao…"

El Califa no era otro que Julio Anguita, entonces dirigente de I.U.. Y el cantante no era otro que un postrero seguidor de "el de la ceja"...

Aunque diferencias de pensamiento esenciales de corte moral y de concepción del Estado me hubieran impedido votarle, Julio Anguita merece para mí todo el respeto que no merece ninguno de los autodenominados políticos en la actualidad. Porque Julio Anguita era ni más ni menos que eso, un político de los pies a la cabeza. Su pensamiento era claro, conciso y coherente con su palabra y, lo más importante, con sus actos. De hecho renunció a la buena pensión vitalicia que le quedaba como ex-parlamentario porque con su pensión de maestro tenía "más que suficiente". 
Ya me imagino al resto de parlamentarios (de todos los partidos) señalándole y diciéndole: ¡Pringaaaaoo!... Pero también me lo imagino a él parándose en seco, volviendo la cara serenamente y respondiendo: No, Político. 

Por eso, don Julio, siempre tendrá mi respeto y mi admiración, aunque ciertas ideas nuestras casen como pueda casar la rima de una canción de Giorgie dann.

¿ A cuento de qué viene hablar ahora de Javier Sardá ? Para mí, Javier Sardá representa todo lo contrario aun apoyándose supuestamente en la misma ideología. Javier Sardá, más bien se a-poya o a-polla.

Este pijo que va de progre, este necio que va de listo, este rico que va de pobre, este dictador que va de tolerante... Este "tonto a las tres", es la viva imagen del pestilente personaje neoizquierdista del que he hablado en otros post, en contraposición con Anguita. Ayer, por ejemplo, lo vi en el programa "El hormiguero" y vomitó ciertas opiniones que voy a comentar brevemente.

Le repugna la visita del Papa a España, y le repugnan sus seguidores. Es más, mirándo a la pantalla, llamó "facha" (¡la palabra mágica!) al Papa/obispos por decir con quién y con quién no acostarse.
Mira, idiota (RAE), el Papa no te dice a ti con quién te tienes que acostar. Si no eres católico, no te des por aludido. El Papa dice cómo vivir católicamente a los católicos, y no condena a nadie ni insulta al resto como haces tú.

De la misma manera, le repugna la gente que quiere que se regule la venta de la píldora del día después, pues "a las niñas les da mucha vergüenza pedírselas al médico". Mira, idiota, en las farmacias no hay máquinas expendedoras de medicamentos. La niña se las tiene que pedir al dependiente de la farmacia igualmente, y esas pastillitas son bombas de hormonas con unos efectos secundarios muy peligrosos si se toman a la ligera, así que no estaría de más que sea un médico quien informe de esto a a niña cuando se las recete, y que no se tomen las relaciones sexuales a la ligera porque "luego compro la pastillita en un momento". Y no, los que pensamos así no somos fachas, simplemente no pensamos como tú.

El otro tema que tocó no lo voy a tocar yo, porque me duele hablar de eso.
 
En definitiva, Javier, Joaquín ¿vosotros sois así de tontos de verdad, o es un rol que asumís para vender más en un país de tontos?

Espero y deseo que vuelva a haber algún día personas como Julio Anguita en la vida activa de este país, y que el recuerdo de esta "nueva izquierda" y sus personajes sea no más que eso, un mal recuerdo. Hasta entonces, estos son quienes copan los medios de comunicación y las calles, aunque los votos digan lo contrario.

Como diría Quevedo si viviera... Esta es la niña izquierda, este es su abismo./ Mirad cuál amistad tendrá con nada / la que en todo es contrario a sí mismo.

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